Para contextualizar, se considera desde mediados de la década de 1970, en este momento de la historia las exigencias para los gobiernos aumentaron de sobre manera. Esto debido a la crisis del petróleo que dejó claro que el desarrollo y bonanza que se percibía desde la segunda guerra mundial ya había concluido. Esto creó un ambiente de desestabilización que cambió el cómo se venían haciendo las cosas en los Estados y en lo que respecta a la economía. El ajuste de las políticas y la sociedad llevo un tiempo e hizo que en un principio se pensara en una crisis de legitimidad.
Dos décadas después quedó en el olvido, las democracias perduraron y con la caída de los regímenes comunistas de Europa Central y Oriental se vieron como prueba definitiva de la supremacía de la democracia. Sin embargo, esto no propició que los ciudadanos tuvieran una mejora en la actitud hacia la democracia y las instituciones, ni tampoco hacia los actores políticos. Ni la tercera ola democrática dio pie a mejorar la percepción de confianza hacia la política. Las críticas de los ciudadanos hacia las instituciones y el funcionamiento de las democracias se volvieron más intensas, lo que en un principio se consideró una crisis, se volvió permanente en el tiempo.
El nivel de desafección puede ser medido en el apoyo que se tiene al régimen. El autor David Easton en 1965 y 1975, divide este apoyo en dos. 1) apoyo específico; 2) apoyo difuso. El primero, tiene como objetivo dar cuenta de las valoraciones de la actuación de las autoridades. Y el segundo, dar cuenta de aspectos más básicos y fundamentales del sistema político. Pero, este último, solo se puede observar en sociedades donde está presente la rendición de cuentas. El apoyo difuso por otro lado es también un conjunto de actitudes por parte de los individuos, pero estas son favorables, a pesar de resultados no beneficiosos, el apoyo difuso suele ser más duradero y posee más independencia. Es importante comprender que todo objeto político puede constar de ambos apoyos en distintas intensidades.
La desafección política es una de las tantas aristas que posee el apoyo político, por esto mismo existen diferentes perspectivas de las causas que provocan la desafección. Una perspectiva multidimensional es la que explora dos modelos, el tradicional- culturalista y el racional- culturalista. El primero, expone que las actitudes son las que cambian lentamente, ya que estas son compartidas por ser rasgos culturales y estos dependen de procesos de socialización a largo plazo. el segundo, sostiene que la cultura cambia rápidamente, esto resultado de procesos políticos o económicos, esto como consecuencia de la experiencia y secuela de la evaluación de rendimiento institucional, en entornos que son distintivos institucionalmente.
Con respecto a los factores que involucran a las instituciones, estas contribuyen a definir estrategias entre los actores de la política actual y al mismo tiempo desempeñan un papel en la configuración de las preferencias, tanto en el presente como en el futuro. Las instituciones suelen ser estables y sus efectos, pueden ser tratados como prueba de socialización, llevando a los ciudadanos a desarrollar sentimientos, tanto positivos/ crédulos o inseguridad/ incredulidad sobre la capacidad de respuestas y efectividad de las decisiones de estas instituciones.
Estos son integrantes activos y que provocan consecuencias en la desafección política, pero existe la posibilidad de es esta no posea el mismo desenlace en todas las democracias; aunque contribuye en ampliar la distancia entre ciudadanos y sus representantes, refuerza las desigualdades ya existentes y es el encargado de dificultar cambios institucionales y políticos.
Siendo conscientes de algunos de los factores que influyen en los niveles de desafección política, se utilizan dos grupos de indicadores para medir el concepto. El primero, es la desafección institucional, esta es medida por la confianza en las acciones del parlamento y otras instituciones. El segundo indicador es la desvinculación política, esta propone medir el interés político subjetivo, importancia de la política en la vida y la eficiencia política.




Muy buena presentación y conexiones!
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